
Caña dulce pa moler
cuando tenga mi casita
¡Oh, qué suerte tan bonita,
oh qué suerte tan bonita
que pa mi tendrá que ser!
Cuando apunte el velorís
y yo viva con mi nena,
no tendré ninguna pena
y seré siempre feliz.
Tendré entonces mi casita
y una milpa y una milpa
y buenos bueyes,
y seré como esos reyes
que no envidian,
que no envidian
ya nadita.
Con mi Dios y mi morena,
caña dulce y buen amor,
esta vida noble y buena
esta vida noble y buena
pasaré sin un rencor.